Un buen ejemplo de control de temperatura mediante PID sería una aplicación en la que el controlador recibe una entrada del sensor de temperatura y tiene una salida conectada a un elemento de control, como un calentador o un ventilador. El controlador suele ser solo una parte de un sistema de control de temperatura, y se debe analizar y considerar todo el sistema para seleccionar el controlador adecuado.
Ejemplo de problema con un controlador PID
Casi todas las aplicaciones de control de procesos se beneficiarían del control PID. A continuación se presentan varios ejemplos de problemas con controladores PID:
Tratamiento térmico de metales: Las secuencias de «rampa y remojo» requieren un control preciso para garantizar que se logren las propiedades metalúrgicas deseadas.
Secado/evaporación de disolventes de superficies pintadas: Las condiciones de temperatura excesiva pueden dañar los sustratos, mientras que las temperaturas bajas pueden provocar daños en el producto y un aspecto deficiente.
Curado del caucho: Un control preciso de la temperatura garantiza que se logre un curado completo sin afectar negativamente a las propiedades del material.
Horneado: Los hornos comerciales deben seguir secuencias de calentamiento y enfriamiento estrictamente prescritas para garantizar que se produzcan las reacciones necesarias.