Un termómetro infrarrojo (IR) es un dispositivo que mide la temperatura superficial de un sujeto leyendo sus niveles de radiación térmica. Los termómetros IR para la frente han experimentado recientemente un aumento de popularidad debido al reciente brote de COVID-19, ya que ofrecen una forma segura y eficaz de detectar si las personas tienen fiebre. Sin embargo, debido a su capacidad para medir la temperatura a distancia, estos dispositivos tienen un ámbito de aplicación más amplio que el simple control de la fiebre.
Los termómetros IR son más comunes en entornos industriales, así como en varias situaciones de emergencia en las que la medición de la temperatura mediante el contacto directo con el sujeto suele ser difícil o insegura. Estos dispositivos aprovechan un fenómeno denominado radiación térmica para registrar la temperatura a distancia.
Casi todos los objetos emiten radiación térmica. El termómetro IR funciona canalizando esta radiación infrarroja de un cuerpo hacia un punto llamado Termopila. La Termopila se calienta y provoca un cambio en la corriente eléctrica que la atraviesa. Obtenemos la lectura de la temperatura basándonos en la corriente generada por la Termopila.
El rango en el que un termómetro IR puede medir la temperatura, también llamado relación distancia-punto, varía en función de su construcción. Las relaciones distancia-punto más comunes son 4:1, 8:1, 30:1 e incluso 50:1. Cuanto mayor sea la relación, más lejos se puede estar de la fuente de calor.
Aunque las aplicaciones de los termómetros infrarrojos son infinitas, eche un vistazo a las tres áreas siguientes donde estos dispositivos de medición de temperatura sin contacto son más relevantes.
Aplicaciones de los termómetros infrarrojos
Distancia: El uso principal de los termómetros infrarrojos es medir la temperatura de un objeto a distancia. El dispositivo resulta útil en situaciones en las que es difícil alcanzar el objeto para registrar la temperatura.
Por ejemplo, el termómetro IR puede resultar útil para medir la temperatura de unidades de aire acondicionado que a menudo están fuera del alcance. También se puede utilizar un termómetro infrarrojo para supervisar el rendimiento de los sistemas de refrigeración de motores o detectar puntos calientes en sistemas y paneles eléctricos de acceso limitado.
Peligroso: Medir la temperatura a distancia tiene sus ventajas. No todas las temperaturas se pueden medir mediante el contacto directo con ellas. Un ejemplo de ello son los incendios en edificios.
Los bomberos suelen utilizar termómetros infrarrojos para identificar puntos calientes en caso de incendio. Estos dispositivos les permiten obtener resultados precisos sin poner en riesgo sus vidas.
Otra aplicación de los termómetros sin contacto es la supervisión de equipos industriales como calderas, hornos y tuberías de proceso de alta temperatura. Con estos dispositivos portátiles, los trabajadores pueden comprobar cómodamente si las superficies de estos sistemas presentan temperaturas elevadas sin necesidad de contacto directo.
Estos dispositivos también permiten medir la temperatura en zonas tóxicas o peligrosas. Sin embargo, es fundamental disponer del termómetro IR adecuado para cada caso concreto a fin de obtener lecturas de temperatura precisas en cualquiera de estas aplicaciones.
Movimiento: Los termómetros IR también son el hardware ideal para medir la temperatura de objetos en constante movimiento. Dado que estos dispositivos son muy sensibles, el retardo en el registro de las diferencias de temperatura es mínimo o nulo. Por ello, los termómetros IR son ideales para medir la temperatura de objetos en movimiento, ya que la velocidad del objeto no altera los resultados.
Algunos ejemplos son la medición de la temperatura de las cintas transportadoras en una planta de procesamiento, la maquinaria en movimiento, los rodillos y otros objetos en movimiento en los que es necesario controlar la temperatura.
Conclusión
Aunque los termómetros IR ofrecen una forma cómoda de medir la temperatura superficial de cualquier objeto, es fundamental seleccionar el tipo de dispositivo adecuado para su aplicación a fin de garantizar la precisión de las lecturas de temperatura. Existen termómetros infrarrojos especialmente diseñados para mediciones de largo alcance. Del mismo modo, hay termómetros IR construidos explícitamente para leer altas temperaturas desde una distancia limitada, pero con mayor precisión.