¿Cómo se trata el agua para los hogares?
Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), más de 280 millones de personas obtienen su agua potable de un sistema comunitario de abastecimiento de agua. El suministro de agua potable en los Estados Unidos se encuentra entre los más seguros del mundo, pero incluso estas fuentes de agua pueden ser contaminadas. Antes de que el agua dulce pueda considerarse potable, debe tratarse para que sea segura para el consumo. Se han establecido sistemas para garantizar la calidad continua del agua, lo que permite que esta agua tratada se envíe a través de tubos de agua a nuestros hogares.
EL PROCESO
1. Toma
El agua se bombea desde una fuente de agua, como un lago, un río o aguas subterráneas, a la planta de purificación de agua a través de una estación de bombeo. Al entrar en la estación de bombeo, el agua pasa por una rejilla. Esto ayuda a evitar que los residuos de gran tamaño (como madera, peces y plantas) entren en el sistema y obstruyan los equipos.
2. Coagulación
Una vez que el agua se bombea a la planta de tratamiento, comienza el proceso de purificación. Se añaden productos químicos coagulantes al agua y se mezclan a gran velocidad. La coagulación hace que las partículas finas del agua se aglutinen, formando grupos de partículas más grandes (conocidos como flóculos).
3. Sedimentación
Tras el proceso de coagulación, el agua y las partículas de flóculos se envían a un tanque de sedimentación. Durante este tiempo, los flóculos tienen la oportunidad de depositarse en el fondo del depósito, donde pueden ser eliminados; el agua limpia de la parte superior del depósito se envía para ser filtrada.
4. Filtración
El proceso de filtración permite que el agua pase a través de filtros naturales de diferentes tamaños y composiciones (por ejemplo, arena, grava y carbón vegetal). Estos filtros naturales ayudan a eliminar cualquier partícula restante en el agua.
La materia sólida recogida en los procesos de sedimentación y filtración se envía para ser utilizada como fertilizante.
5. Desinfección
Para proteger contra bacterias, virus y otros microbios, el agua debe desinfectarse. En la mayoría de los casos, esto se hace utilizando productos químicos como el cloro o con luz ultravioleta.
Una vez finalizado el proceso de purificación, el agua se bombea a depósitos de almacenamiento. A continuación, el agua potable limpia y segura se bombea a los hogares y negocios cuando es necesario.
La purificación del agua es un proceso especializado y complejo que se centra en mantener la salud de las comunidades. Estos pasos garantizan el acceso continuo a agua potable segura.